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The Crow

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The Crow

Mensaje por Yuuki Cross el Vie Ago 09, 2013 3:23 pm


Se trata de un bar no muy grande, pero espacioso a su manera. El ambiente allí siempre suele ser algo turbio. Generalmente, la gente que asiste a él no es de la camada más pacífica y tranquila de la sociedad. Suelen generarse peleas callejeras por dinero, mujeres o un simple vaso de alcohol. Si vas a entrar a este sitio, hallarás diversión, pero tal vez no la diversión a la que estás acostumbrado.



~Quiero ser tu lado inocente una última vez~


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Re: The Crow

Mensaje por Yagari Touga el Sáb Ago 10, 2013 5:24 pm

Continuaron caminando hasta salir de aquella zona desierta y llegar, finalmente, al estruendoso bar. "The Crow" era uno de aquellos lugares donde siempre encontrabas lo que quieres. Todo lo que te apetecía en el momento, estaba allí, siempre y cuando no fuera algo lícito y correcto. Peleas, alcohol, drogas... Lo bajo de la sociedad se entremezclaba con la buena música. Yagari había ido allí un par de veces. Había conocido al dueño una noche cuando le salvó la vida a causa de unos Nivel E molestos que merodeaban la zona. Ah, Nivel E, siempre entrometiéndose donde no los llaman.

La chica le había preguntado si le apetecía tomar una copa. Era una muchacha rara, pero aceptaría. Nunca venía mal una buena bebida luego de una noche frenética.
- Hemos llegado. Supongo que este es el bar que dices -musitó, abriendo la puerta e ingresando en él. Allí dentro, varias damas se contorneaban al ritmo del metal más pesado. La música invadía cada espacio. Yagari se dirigió hacia la barra y allí se sentó. Se quitó el sombrero y miró de reojo a los presentes. Había un par de vampiros allí dentro, pero no estaban en la lista. Si no hacían nada indebido, no tendrían por qué temer su presencia.

Yagari volteó a ver a Sasha y le hizo un gesto para que se sentase. Luego, sacó su atado de cigarrillos y encendió uno, echando una fugaz sonrisa venenosa a los vampiros que estaban allí y lo observaban fijamente. En ese momento, el barman se acerca.
- ¡Pero miren quién nos visita hoy! ¿Cómo te encuentras, viejo? Ya te echábamos de menos -vociferó, riendo a carcajadas, mostrando su aprecio por el cazador. Extendió su brazo y le dio la mano a modo de saludo, y Yagari se la estrechó-. ¿Qué vas a pedir? ¿Lo de siempre? -preguntó, guiñando un ojo y comenzando a servir en una copa whisky y ron, mezclando ambos brebajes con una leve pizca de jugo de naraja.
- Eso, para empezar, Joe -musitó el cazador, sonriendo de lado y aceptando la copa entre sus dedos. Miró a Sasha y le hizo un gesto para que pidiera lo que quisiera. Esta vez, iría por su cuenta. Además, mucho le deben en este bar a Yagari Touga, pues más de una vez salvó los sucios traseros de quienes disfrutan de los vicios aquí.
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Re: The Crow

Mensaje por Marcus O'Conell el Dom Ago 11, 2013 6:02 pm

Se oía demasiado bullicio allí dentro. Marcus se acercó con Kasha lentamente. Miró hacia todas partes. Otra precaución que debía tomar eran los Nivel E. Cuando estuvo seguro de que nadie los veía, bajó a la muchacha cuidadosamente.
- Recuerda que no debes caminar. Así que llama su atención rápido y que te saque de aquí -sugirió, más como una orden que una sugerencia, pero en fin.

Acto seguido, Marcus había desaparecido del lugar.
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Re: The Crow

Mensaje por Kasha Oskan el Dom Ago 11, 2013 6:08 pm

Me dejo donde pudo y como si fuera mi medico me decia que no debia hacer.
- Que si, que si, ahora largate de aqui, o tendremos un problema ambos, y aunque no me guste decirte esto...- puse mala cara, pero que iba a hacer?, si no fuera por el, estaria muerta.
- Si de aqui a que cambie de idea necesitas mi ayuda, cosa que dudo y espero que no la necesites, avisame, y ahora pierdete- nada mas desaparecer Marcus de alli, sin pensarmelo dos veces, lance una aguja a la barra donde estaba sentado Yagari a pocos centimetros de su copa, eso seria suficiente para cabrearlo y mirar hacia donde estaba yo sentada en ese estado lamentable, mojada por la piscina y cubierta de sangre mia y de otros cazadores
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Re: The Crow

Mensaje por Yagari Touga el Dom Ago 11, 2013 6:30 pm

Las risotadas de los allí presentes eran estruendosas. Yagari disfrutaba de su bebida. La verdad es que necesitaba bastante un momento así. Un buen trago luego de una misión siempre era altamente recomendable. Suspiró y dejó la copa vacía sobre la barra. Miró a su acompañante. La muchacha estaba algo callada, pero podía predecir que se encontraba a gusto, después de todo había dicho que era su bar preferido. Y, en cuanto iba a pedir otro trago, una aguja cayó a su lado. Por poco, rompe la copa en mil pedazos.

Yagari volteó con el ceño fruncido. A través de la ventana abierta, pudo divisar aquella figura pequeña y delgada. Solo podía significar una cosa: Kasha Oskan. A juzgar por su aspecto y por el aroma que podía sentir, había habido problemas. Su olfato nunca le fallaba para estas cosas. Esa chica apestaba a sangre y a vampiro.

- Deja a cuenta mía lo que ella consuma. Te lo pagaré luego -dijo rápidamente, poniéndose de pie y calzando su sombrero nuevamente en su cabeza. Le echó una mirada a la muchacha e inclinó levemente su cabeza a modo de saludo. Estaba seguro que volverían a verse. Ella, probablemente, querría una explicación de todo lo ocurrido esa noche. No obstante, la explicación debería esperar.

El cazador salió del bar y se aproximó a Kasha. Miró hacia ambos lados.
- ¿Qué ha pasado, Oskan? -preguntó seriamente. Entonces, vio la herida y su mal estado-. Mierda -siseó. La levantó en brazos y corrió con ella por la acera, buscando un taxi que pudiera llevarlos más rápidamente a la Asociación. No iba a darse el lujo de perder a una buena cazadora.
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Re: The Crow

Mensaje por Kasha Oskan el Dom Ago 11, 2013 6:41 pm

Por fin me vio, ese momento se me habia hecho eterno. Le mire con alivio de ver un cazador que no quisiera matarme.
- He tenido un pequeño problema cuando realizaba una mision..., pero ahora necesitaria un poco de ayuda...- en ese momento el me cogio en brazos, conociendole, sabia donde me queria llevar.
- No me lleves a la asociacion, me estaran esperando los que me han hecho esto- sabia que se pondria a protestar, pero que iba a hacer?- Hay algunos cazadores rebeldes, cuando iba a cumplir mi mision, nos atacaron, si me llevas a la asociacion, no saldre viva de ese sitio- le dije sin dar demasiadas explicaciones, ya buscaria una mejor explicacion cuando no me estuviera muriendo
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Re: The Crow

Mensaje por Yagari Touga el Dom Ago 11, 2013 6:51 pm

Yagari avanzó rápidamente con Kasha en brazos. Se detuvo en una esquina y levantó la mano para que el taxi frenara. El hombre, horrorizado, atinó a arrancar el automóvil sin ellos. Yagari, entonces, hábil como siempre, abrió la puerta del auto y puso un cuchillo en su cuello.
- Nos llevarás -aclaró. El hombre, sudoroso, asintió. Dejó a Kasha en el asiento trasero. Se sentó a su lado y la sujetó con cuidado contra él. No debía esforzarse y era mejor que se mantuviera recostada. Había escuchado todas sus palabras, y sonrió de lado.
- Nadie te hará nada en la Asociación. Ahora que no está Damaru, soy el Jefe provisorio -dijo mirando al frente. No sabía si ella conocía esa información, pero Nokku lo había ascendido a Sub-Líder-. Sé de esos rebeldes que dices. Estoy hace tiempo intentando dar con el Jefe de su operación estúpida. Es muy cómico, porque ellos creen que yo no sé nada ni me doy cuenta de lo que hacen. Yo los dejo hacer muy contento, porque ya tengo planeados mis movimientos -musitó con sagacidad, estratega, y sujetó su móvil. Marcó un número-. Sí, soy yo. Preparen una sala y llamen al médico -acto seguido, colgó-. No van a revelarse. Puedo asegurártelo -finalizó. Clavó su mirada inquisidora en el taxista, intimidándolo. Él no diría una palabra de todo esto, y esperaba que pisara un poco más el acelerador.
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Re: The Crow

Mensaje por Kasha Oskan el Dom Ago 11, 2013 6:59 pm

Habia oido hablar de esos rumores, pero no estaba cien por cien segura, al parecer, volvia a poder pisar de nuevo el lugar que habia sido mi hogar y mi trabajo desde que tengo uso de razon.
- Entonces me imagino que sabras detras de lo que quieren a parte de ver desaparecer a Nokku, me equivoco?- le dije a Yagari, si lo sabe, no me quedara mas remedio que decir quien me habia sacado la bala y cosido de forma temporal para aguantar un poco mas.
Oi lo del medico y otra operacion, no tenia gana alguna de volver a pasar por ese mal trago de antes.
- Eso otra vez no..., no quiero pasar por eso otra vez...- le dije poniendo mala cara
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Re: The Crow

Mensaje por Yagari Touga el Dom Ago 11, 2013 11:55 pm

Yagari miró a Kasha mientras ella hablaba. Él asintió ante sus comentarios. Claro que lo sabía. Esos idiotas pretendían pasar por encima a expertos cazadores que estuvieron años y años brindando su vida a una sola causa, desgarrándose el alma en cada instante. Esos novatos, que no haría más de dos años que estaban allí, creían ser capaces de tomar la Asociación para ellos e imponer sus leyes. Por favor, ¿qué clase de sueño de niño es ese?

- Quieren al chico Carphatia y al otro vampiro. Están difamando contra todos nosotros -dijo, haciendo entender que el "nosotros" no era inclusivo de toda la Asociación, sino que se refería a un pequeño grupo de cazadores decentes-. También se la han visto con Zero en alguna que otra ocasión. Serán hijos de cazadores, pero se le suben los humos a la cabeza. Creen que deben matar a todo vampiro que anda por allí, y no siguen las órdenes. Aún no di con su Jefe, pero creo saber perfectamente quién es. No he hecho nada antes porque, para actuar mejor, es mejor dejar hacer primero -continuó, y miró a Kasha sonriendo con astucia.

El taxi ya había llegado a la esquina anterior a la Asociación, por lo que él indicó que frenara allí. No quería que el hombre supiera con exactitud a donde se dirigían. Pagó y bajó llevando a Kasha. Caminó con rapidez, directo a las puertas de la Asociación.
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Re: The Crow

Mensaje por Kasha Oskan el Lun Ago 12, 2013 12:08 am

- Aunque yo soy lista, como siempre, tu me ganas, debi haberme fiado de alguien mas, pense que solo me habian cogido mania a mi por quedarme con las misiones de proteccion del mocoso y evitar que se acercaran a el para torturarlo- le dije mientras que me sacaba del taxi, no me movia, estaba demasiado cansada, aun no sabia como habia conseguido mantenerme despierta.
La verdad era que me gustaria haberme resistido, lo ultimo que me apetecia era volver a experimentar ese dolor infernal, aun estaba irritada por eso, aunque no se notaba por el cansancio que llevaba encima
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Re: The Crow

Mensaje por Sasha R. Kross el Mar Ago 13, 2013 11:23 am

Así era. Este era el bar. Sasha había pasado largas noches en el "The Crow" y la mayoría habían sido empapadas en alcohol y rodeados de tipos estúpidos. Pudo reconocer a dos de ellos, sentados en una de las mesas. Agh... James y... ¿Lance? ¿o era Lin...? Ni puñetera idea. Unos tipos bastante imbéciles, que se creían los mejores del lugar. A Sasha le repugnaban esa clase de tios.

Yagari, que había ido delante suya, fue saludado por Joe, el dueño, o al menos el camarero de la barra, del bar. Era un tipo simpático, aunque había intentado ligar con ella y eso hacía que se sintiera incómoda. Sasha no era especialmente tímida, pero si poco habladora y que el primer día que llega al bar le tiren de los tejos... de eso ya hace un año. Ahora se llevan bien.

Póngame un cola con ron. Y cargarlo un poco.-dijo a la vez que se sentaba al lado de Yagari.

Y fue casi inmediato. Lo que había pedido Yagari fue incluso más rápido y disfrutaron de sus bebidas. Pero casi antes de poder saborear su cóctel, a Sasha le entró un fuerte calor. Apoyó su cabeza en la barra como si se estuviera mareando. Solamente necesitaba lavarse la cara.

Ahora vengo.-y se dirigió al baño.

Entró y era realmente sucio, pero a ella no le importó demasiado. Se lavó la cara y se quedó ahí, mirándose al espejo. Estaba recordando todo lo que le había pasado en aquella noche. No podía dejar de pensar en ello. Y ahí se quedó durante unos minutos, cuando de repente comenzó a escuchar un poco de estruendo en el bar. Salió del baño y vio a una chica con mucha sangre. Apestaba bastante fuerte y a algo más que le resultaba familiar, pero no sabía qué era.

Yagari la cogió en brazos y salió de allí. Le lanzó una mirada a la chica que significaba algo así como: "Lo siento, te lo explicaré todo". A Sasha no le importó, al menos no mucho. Si tenía que hacer algo que tuviera de por medio la sangre no iba ha detenerlo en absoluto. Así que, lo dejó marchar sin más.

Ya nos veremos... Yagari.-musitó.

Vio como salía, con aquella delgada chica entre sus brazos, y desapareció de su campo de visión. Sasha se fue hacia la barra y siguió bebiendo. Parecía que esa noche lo haría gratis, pero no se iba a pasar. Después de todo, él le había salvado la vida.
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Re: The Crow

Mensaje por Evan Darkness el Vie Sep 20, 2013 11:09 pm

Evan llevaba un tiempo deambulando por los alrededores. No hacia más que exterminar niveles E y de vez en cuando, devorar a algún humano solitario. En cierto modo, el vampiro se había vuelto más manso. Su capacidad para exterminar a sus enemigos se había emblandecido. Por supuesto que los desmembraba, y con ganas, pero sentía como que no hacía falta llegar a desintegrarlos. Pensaba que serían gilipolleces, probablemente lo fueran, pero lo que le decía Astrid y lo que le producían los recuerdos de aquel día le habían tocado. Estoy mal por esta mierda, nada más. Cuando me olvide de esto volveré a ser el de antes. O eso pensaba él.

Aun aborreciendo el alcohol, decidió pasarse por aquí. Los humanos solían ahogar sus penas consumiendo esas bebidas. Los vampiros se saciaban con sangre pero... quien sabía... Así que se puso en la barra y pidió algo.

Sorpréndame, camarero.-dijo sin mirarle.

El camarero asintió y miró su estantería de botellas. Tardó bastante en decidirse pero al final sacó una botella con el cuello alargado y con un liquido tan transparente como el agua. Le puso un chupito con la botella cerca. Lo miró detenidamente, lo cogió y se lo bebió de un trago. Le costó asimilarlo y respiraba hondamente. Cuando se recuperó pidió otro, y el camarero accedió a su petición. Mientras tanto, el bar estaba muy silencioso. Solo un grupo alejado hacia un poco más de ruido, pero por lo demás era agradable. Evan sintió que había de todo, tanto humanos como vampiros. La sala comenzaba a llenarse de humo de tabaco y los tipos que bebían tenían sus armas sobre sus mesas, como una etiqueta que decía quien tenía el cacharro más gordo.

Por otro lado, Astrid no estaba dándole la tabarra con sus tonterías morales y sentimentales. Eso era un logro, pero ya ni se acordaba de él, pues bebía más chupitos de eso que no tenía ni idea de lo que era. En realidad, no le estaban causando ningún efecto, pero deseaba volverse loco y olvidarse de todo.
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Re: The Crow

Mensaje por Saitou Hajime el Sáb Sep 21, 2013 12:43 am

Habían pasado muchas cosas, demasiadas para mi gusto. Había conseguido quedarme rezagado en los bosques mientras aquellos extraños vampiros masacraban todo a su paso. Había pasado demasiado tiempo. Cuanto llevaba sin socializarse. Bah ¿A quién le importa socializarse? La gente normal no era más que un atajo de estúpidos hipócritas. Haciendo como si nada pasa mientras sus amigos mueren a manos de los vampiros. Esos avariciosos humanos se siguen agarrando a sus riquezas aun cuando no les quedan seres a los que querer, a los que proteger. Escupí al suelo con desprecio mientras caminaba por las calles en dirección al bar. Era hora de volver a aparecer, ya había estado como un ermitaño por muchos meses, sin ver a nadie, sin matar casi nada. A pesar de no tener que molestarme en ver a la gente tenía que reconocer que el estar solo en los bosques no era una vida. Necesitaba algo más.

Las pesadillas me habían abordado los últimos días. Los recuerdos de mi mujer, de como tuve que hacerla pedazos cuando se convirtió en una neófita para salvar mi vida. No tenía remordimientos, había hecho lo que tenía que hacer, pero sentía nostalgia, nostalgia de su belleza, de su tranquilidad.Apreté el puño mientras caminaba. Yo había estado cubierto de riquezas, rodeado de gente importante. Y todo eso ¿Para qué? Si ni siquiera pude salvar la vida de la persona a la que amaba. Es ridículo, la humanidad es ridícula. Todas sus ambiciones, sus objetivos, eran una ilusión, una abominación de la naturaleza. Ya no quedaban seres puros. Ahora todos se movían por dinero y por interés propio. Cómo los odiaba. Agarré la empuñadura de mi katana, apoyando mi mano sobre ella, como advertencia, mientras entraba en ese bar llamado "The Crow"

Estaba repleto de gentuza, de vampiros, de humanos. Era patético, esos vampiros asesinaban a sus mujeres, despedazaban a sus hijos y ellos, tan inocentes e idiotas que eran, estaban bebiendo y emborrachándose a su lado. Si tan solo tuviera más poder... mi katana teñiría el color de la luna de rojo esa misma noche. Lo bañaría todo en sangre de vampiro... y tal vez también me ensuciaría las manos con la sucia y asquerosa sangre de alguno de esos muertos sentimentales, esos humanos gordos y adinerados que solo merecían una patada en el culo. Si, yo no era precisamente amable.

Me acerqué a la barra y miré hacia las botellas, ya no sabía que pedir, nunca bebía, que más daba al fin y al cabo. Yo solo quería olvidarme de todo. El camarero se me acercó con aires de superioridad y enarcó una ceja, como preguntándome sobre mi pedido. No me gustaba su actitud, pero admiraba su valentía al encaramarse asi con la mirada hacia un hombre con una katana. Apoyé un codo sobre la barra,carraspee y lo miré sonriendo de medio lado.
Sorprendeme
Dije lenta pero intensamente mientras retiraba mi codo y me volvía a poner en una posición cómoda en la barra. A mi lado había un tipo un tanto extravagante. Llevaba una gabardina negra y no parecía normal. El no era humano, o al menos no del todo, su expresión lo delataba, pero sus iris tampoco eran los de un vampiro, ni siquiera parecía tener sed estando rodeado de humanos. Cosa que los otros vampiros no se molestaban en ocultar, miraban despreocupadamente con esos iris rojos a los humanos como si fueran los pastores de un pequeño ganado. Sonreí divertido pero aun alerta, ese tío... si, me picaba la curiosidad.
Tu no eres como la gente normal ¿Me equivoco?
Solté sin girarme hacia el, como temiendo que alguien más aparte de mi se diese cuenta de ese suculento descubrimiento. Cogí un pequeño cóctel que me trajo el camarero y lo observe y después lo olí. Vodka rojo con un toque de licor de frambuesa... extravagante, delicioso, pero poco potente. Mientras el camarero no miraba deslicé rápidamente mi mano hacia el interior de la barra y saqué una botella de ese líquido transparente, vodka blanco, que tanto se asemejaba al agua. No me demoré demasiado, lo destapé y llene mi cóctel hasta los bordes. Sencillamente perfecto.
Di un sorbo a aquel maravilloso elixir al tiempo que sentía como mi esófago se encogía, abrasado y mi lengua se retorcía como la de un joven dragón. Yo sin embargo permanecía imperturbable. La respuesta de aquel muchacho sería crucial, si resultaba un poderoso vampiro tal vez me encontraría en problemas pronto. [/i]
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Re: The Crow

Mensaje por Chlóe Crosszeria el Dom Sep 22, 2013 2:21 am

Click~

Hacía dos días la joven había huido de la Asociación. Todo estaba desmoronándose, y ahora con la muerte del Jefe las cosas se pondrían peor. Chlóe aún conservaba la herida de su pierna, pero esta ya no le impedía moverse. Sinceramente, no quería hacer reposo en un lugar como aquel cuartel. No quería estar en medio del desastre cuando había decidido por propia cuenta mantenerse lejos de él. Ahora debería ver de qué manera ella podría contribuir para reparar el daño, aunque ciertamente no podía regresar un alma a la vida. Su reglamento se lo impedía. Ellos se lo impedían. La Naturaleza no aceptaba tales alteraciones.

Era una noche agradable. La calidez del verano se encontraba atenuada por la brisa fresca de la medianoche. Chlóe caminaba por las calles con lentitud pero siempre alerta. Pensaba en aquella terrible tragedia de la fiesta. La joven se planteaba severamente el hecho de volver a la Asociación. Aún no sabía si acceder a aquella petición mental o hacerle caso a su interior confuso y atemorizado. No sabía si estaba en condiciones de volver a esa vida tan agitada y problemática, pero... ¿acaso su vida no era de ese modo estando o no en la Asociación? No sabía por qué, pero en este último tiempo se había vuelto un imán para los vampiros. Eso realmente le preocupaba.

Esa noche había decidido no quedarse sola en casa. Se había puesto unos pantalones de cuero negro, típicos de sus días rebeldes, y llevaba una camisa del mismo color algo trasparente, pero debajo tenía una delicada camiseta pegada al cuerpo de un tono bordó, de modo que nada que no tuviera que verse se apreciaba. Se había maquillado, ¿por qué? Bueno, simplemente tenía ganas de producirse un poco algún día. Era lo que solía hacer en sus "días violentos", como ella le llamaba. Hoy, particularmente, tenía un humor bastante de perros. Todos los sucesos que estaban aconteciendo le ponían los pelos de punta.

Chlóe nunca solía salir. La verdad es que no le gustaban demasiado las discotecas y todas esas porquerías relacionadas, pero esa noche era diferente. Le habían hablado de un bar en el pueblo que era famoso, justamente, por no serlo. Era bastante "under", como solían decir. Entonces, la chica, en búsqueda de un buen trago, se dirigió hacia allí. Sus cabellos rosados resaltaban gracias al contraste con su ropa oscura. Sus botas sonaron dentro del lugar, pero era imposible que alguien las escuchase. La música que sonaba allí dentro era bastante potente. La chica alzó ambas cejas. Bueno, no está nada mal. Siempre es necesario cambiar de aires, cambiar de ambiente.

Al entrar, se acercó a la barra y se sentó allí. De reojo, vio un tipo observándola. Babosos... los había en todas partes. Chlóe suspiró y regresó su atención al frente. Le pidió una cerveza al camarero. No era de beber cosas muy fuertes, pero quién sabe, tal vez hoy comenzara con una simple cerveza y luego acabara haciendo una excepción. Realmente quería olvidarse de todo lo que le estaba ocurriendo. Comenzó a golpear el suelo con el taco de su bota, siguiendo el ritmo del tema que estaba sonando. Había mucho griterío allí dentro. Parecía que la gente se lo pasaba realmente bien. Esperaba que para ella fuera así también. Aunque ella se caracterizaba por ser una muchacha de apariencia dulce e inocente, tenía un carácter de mil diablos. Aunque, lamentablemente, en estos últimos tiempos la sensibilidad de su alma afloraba demasiado seguido. No le gustaba. Se sentía débil y a la merced de sus enemigos. El camarero le trajo su bebida y ella miró fijamente la botella. La sirvió en el vaso y comenzó a beber.

- Se pueden ir bien a la mierda -siseó, refiriéndose tanto a Andrei como a aquel tal "Chrane". Ambos perecerían, tarde o temprano, bajo sus manos.
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Re: The Crow

Mensaje por Evan Darkness el Dom Sep 22, 2013 10:09 am

El alcohol que no paraba de ingerir no le hacia efecto. Ya había tomado ocho de esos tragos y lo único que sentía era como su garganta se quemaba. Aun ignoraba lo que estaba tragando. Lo único que conocía por nombre era el whisky y el vodka, bueno, y la cerveza, pero jamás los había visto, con lo cual, no tenía ni idea de nada. Es lo que tiene cuando eres un vampiro que bebe sangre.

De repente, se formó un bullicio tras de él. Unos tipos la estaban armando buena y le estaban molestando. Ardía en deseos de estrangularlos a todos, de cortarlos en pedacitos e intercambiar la bazofia esta de bebida por la rica sangre. Preparaba sus pies, estaba a punto de levantarse, de empuñar una de sus espadas y exterminarlos... pero... se le quitaron las ganas. Apretó el vaso de sus manos con mucha fuerza, pero no hasta el punto de hacerlo estañar. Se contuvo y se hecho a la boca otro misero trago de la botella.

Otra prueba más de que eres como nosotros. Te estas hablando, invasor...

Y lo peor de todo es que todo pintaba a ser como él decía. Estaba cambiando. ¿Significaba eso que se estaba haciendo débil, débil como los humanos..? No, se lo negaba así mismo. No paraba de hacerlo, desde hacía días que no paraba. Y eso le estaba quemando la cabeza. Le iban a estañar los enchufes y pronto, salir los ojos de la presión que había en su interior.

Mientras Evan seguía con su paranoia en su mente, no presintió la entrada de un nuevo sediento cliente. Lo percibió no cuando se sentó a su lado, ni cuando pidió lo que quería, ni siquiera cuando este se refirió a él, sino cuando uno de esos ruidosos tipos de detrás suya le tocaron con el codo. Despertó de su trance y se dio la vuelta enfurecido. Estaba de pie frente a ellos y...

Iros a joder a otra parte, comemierdas.-soltó el vampiro, de una estatura un poco menor a la de estos tipos.

Los hombres se quedaron mirando al chico durante un rato, pero no tardaron en tornar la mirada a la puerta y en marcharse. Los ojos de Evan, imbuida en un purpura infinito, les aterró. O eso es lo que tu quieres pensar, invasor... El vampiro se volvió a sentar en su sitio y se dirigió al tipo que le estaba hablando

Bueno, depende de como consideres lo que es normal.-soltó sin siquiera dirigirle una mirada.Si consideras normal un asesino despiadado, si, soy normal.-se detuvo a la vez que se daba otro trago de esa mierda. No me interesa, pero... ¿tú eres normal, humano?

Y otra persona vino. Una chica, cuyo olor había reconocido. Había luchado contra ella en una lejana ocasión, en la calles del pueblo, cuando aun era un perro descontrolado. No iba a dirigirla la palabra, después de todo es una cazavampiros, podría estar aquí mismo para cazarme. Por supuesto, desconocía completamente la situación de esa chica.

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Re: The Crow

Mensaje por Saitou Hajime el Dom Sep 22, 2013 12:37 pm

Molesto. La gente de ahí era muy molesta, no me agradaban. Estúpidos cerdos que solo sabían bailar torpemente mientras escupían palabras sin sentido. Parecían muy felices a pesar de la situación en la que se encontraban sus débiles vidas¿Por qué yo no podía ser tan feliz como ellos? Realmente lo deseaba, pero mi condición me lo impedía. Definitivamente yo no me parecía en nada a ningún ser humano de la zona ¿Era eso malo? La verdad es que eso tampoco me importaba demasiado "Qué importancia tiene lo bueno y lo malo en un mundo tan cruel" Dije pensando en mi mujer mientras daba otro trago de esa bebida tan reconfortante.
Segundos después aquel intimidante ser espantó a unos vampiros solo con la mirada y solo después de eso se digno a responder a mis preguntas. Parecía un tipo bastante duro, macabro incluso. Sentía las ganas de matar que desprendía cada uno de sus poros, pero por alguna razón eso no me daba miedo, todo lo contrario, me sentía más a gusto con ese tipo cerca mio. El podría arrancarme la cabeza de un simple y único movimiento y a pesar de que yo lo sabía perfectamente no me preocupé en absoluto. No me importaba, y más importante, esa clase de personas me solía caer mejor que la gente normal de a pie.
Una señorita que destilaba los mismos aires asesinos que aquel hombre entro en el bar y se apoyó en la barra, medianamente cerca de nosotros. Inmediatamente me sentí como protegido por las auras de esos seres, tan contrarias pero parecidas a la vez. Ni siquiera podía explicar porque sentía aquello, tampoco sabía muy bien como explicar el hecho de que sintiera sus deseos asesinos a pesar de no conocerles de nada. Instinto de samurai, supongo.
Ella era humana, pero parecía letal bajo su aire de inocencia, podía verlo claramente en sus pupilas llenas de odio y resignación. Estaba realmente frustrada por algo. Debía de ser una cazadora, no se veían chicas de su tipo con esa actitud ni con esas confianzas. Ella miraba con desprecio a todos los babosos que osaban posar sus endebles ojos sobre esa frágil y atractiva figura, que se encontraba apoyada a mi derecha, si lo miramos desde el punto de vista en el que yo estaba de cara a la barra.

El otro hombre estaba a mi izquierda y su pregunta resonó en mis tímpanos como una bomba ¿Normal? Estaba seguro de que el podía sentir mi aura perfectamente, un ser tan poderoso como aquel podría hacerme un chequeo de arriba abajo con una sola mirada. Y si él me había hecho esa pregunta entonces debía de suponer que realmente yo no era normal. Sonreí de lado ante esa idea. Me gustaba salirme de la norma, pero no me gustaba destacar y eso era exactamente lo que estaba consiguiendo.

Sentí peligro. Lo sentí como un extraño cosquilleo en la columna vertebral. En ese instante, en ese mismo lugar: alguien estaba planeando hacerme daño, y.... no, no solo a mi, a los dos personajes que había a mis lados también. Por extraño e incongruente que parezca, sin conocer de nada a esas dos personas había conseguido establecer irremediablemente un vínculo con ellos. No sabía si ellos también se habían percatado de mis sentimientos. Un vampiro, una cazadora y un humano. Un grupo muy raro, pero eso no importaba, al fin y al cabo todos eramos igual por dentro: oscuros,sedientos de una forma o de otra, heridos, buscando algo que no sabíamos siquiera que era, confusos, enfadados con el mundo que nos rodeaba.
Esa sensación de violencia que sentía a mis espaldas provenía de una serie de vampiros que recientemente habían ingresado en el bar. Parecía que eran unos amigos de los mismos chupasangres que mi compañero había echado con la simple mirada de un asesino despiadado. No entendía bien porque, pero esos capullos querían acabar no solo con el oscuro vampiro de mi izquierda, si no que al verme hablando con él, supusieron que era su amigo y decidieron que también debían acabar conmigo. O eso quise pensar. Tal vez no fuera nada en realidad y solo estuviera delirando a causa del alcohol.

La chica de mi derecha. Ella también se encontraba en la misma situación. Unos vampiros, sedientos e imprudentes la habían echado el ojo y en compañía de los demás se acercaban hacia nosotros. Esos idiotas no sabían lo que hacían.
"Tu en realidad no quieres hacer esto, solo piensas en pasar tu vida en paz y tranquilidad..." Esa voz, ese pensamiento, no sabía porque pensaba eso en ese momento, pero me tenía que responder a mi mismo "No... yo necesito conocer, viajar, pelear, cometer errores... porque eso es lo que significa ser libre, y ahora lo soy"  Esta vez no sonreía. Era verdad, todo lo que había dicho, desde el primer hasta el último pensamiento era verdad, así que estaba decidido, no me detendría en mi viaje aunque eso me costara sangre, sudor y lágrimas. Claro que sería más fácil pasarse los días sentado, pero eso me convertiría en un esclavo de mi mismo. Yo era un hombre libre y como tal tenía derecho de cometer mis propios errores y de descubrir las maravillas y desgracias del mundo.
Empecé a agitar el líquido de mi vaso en círculos, entretenido, mientras seguía sumido en mis pensamientos. Los tipos extraños se acercaban cada vez más y más. Cerré los ojos y a los dos segundos los volví a abrir, sonriendo de nuevo mientras me volvía a apoyar en la barra con las manos y me recostaba un poco hacia delante, como si estuviera algo incomodo. Lo odiaba en realidad. Odiaba y necesitaba todo aquello. Necesitaba emoción y sangre.
Quién sabe...
Respondí por fin a su pregunta con esa respuesta ambigua y algo misteriosa. Miré al vampiro, asintiendo con la cabeza cuando los neófitos de mi espalda estaban a menos de dos metros de nosotros. Acto seguido giré mi cabeza hacia la mujer pelirrosa de la barra que estaba a mi lado. La miré directamente a los ojos, lanzandole una mirada de complicidad, necesitaría su ayuda si esos vampiros decidían liarla. A partir de ahí todo paso muy rápido. Dejé el vaso sobre la barra después de acabarme su contenido de un solo trago. Una mano firme y fría toco mi hombro, intentando llamar mi atención, pero yo hice caso omiso de su llamada, Ese vampiro buscaba pelea. Volvió a llamarme y por fin sentí esa intensa ira dentro de mi. Esa ira fría y letal que por tanto tiempo estuve buscando. Me giré rápidamente hacia el vampiro, con mi brazo en alto y descargué cada uno de mis nudillos con toda la fuerza que pude en su cara, echándolo hacia atrás por la potencia del golpe. Los demás vampiros se pusieron alerta, nerviosos, pero yo ya había dejado de preocuparme por su reacción, había dejado de pensar con claridad. ¿O debería de decir que por fin pensaba con claridad? Los efectos del alcohol parecieron desaparecer inmediatamente con la adrenalina que comenzó a segregar mi cuerpo. Antes de que los vampiros pudieran volver a contraatacar llevé mi mano hasta la katana, que descansaba a la altura de mi cintura. Agarré con fuerza la empuñadura, casi con demasiada, y comencé a deslizar su filo dentro de su funda, mostrando cada vez más y más de ese brillante metal que chirriaba, amenazador, con su sonido metálico hacia mis enemigos. La agarré con una mano mientras mis ojos, helados como témpanos e indiferentes como la noche recorrían el bar entero, analizándolo todo.
Yare yare.... Ikso... bakayaro.
Pronuncié simplemente hacia el vampiro que se incorporaba y se me encaraba. Su sangre bañaría los suelos de ese bar. No necesitaba leer el futuro para saberlo.  
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Re: The Crow

Mensaje por Chlóe Crosszeria el Lun Sep 23, 2013 2:03 am

Vampiros. Esos bastardos nunca se cansaban. Estaban haciendo alboroto donde quiera que se encontraran. Chlóe, quien hace un tiempo, antes de llegar a este pueblo, creía que no sería necesario llegar hasta los limites de pensamientos tan extremistas como los que tenía ahora mismo, simplemente no podía estarse un momento sin pensar en cortar en mil pedazos a esas bestias insanas, lujuriosas, asesinas y profanadoras. Estaba harta de sus abusos. Ya había creído oír, ver y sentir lo suficiente como para autoproclamarse como la enemiga eterna de aquella raza maldita.

Suspiró. Ya estaba sirviéndose su segundo vaso de cerveza, cuando escuchó el griterío de un grupo de vampiros. Los miró de reojo. Habían salido de aquel lugar al tener un encontronazo con ese otro inmortal. Creía conocerlo de algún lado. Entrecerró los ojos, observándolo, y regresó sus ojos a la cerveza. Bebió un poco más, pero en ese momento se percató de unos ojos sobre ella. A su lado, un humano intercambiaba miradas cómplices. Chlóe permitió que un extraño brillo sagaz recorriera sus azules ojos. ¿A qué se debía esa extraña simpatía? Él no parecía pretender lo mismo que todos los babosos infradotados que se regocijaban con su presencia allí. Por esa razón, despertó la curiosidad de Chlóe. Aquella mirada sobrecargada de pesadumbre y ganas de violencia decía mucho más que un simple impulso carnal como aquellas bestias chupasangre.

Chlóe desvió la mirada al instante. Iba a hacer de cuenta que nada ocurría. Tampoco es que iba a conseguir aliados contra los vampiros de buenas a primeras. Ya sabía lo que sucedía cuando se confiaba en exceso en alguien. Y, mientras continuaba con sus meditaciones, sintió la presencia de aquel ser detrás suyo. Se volteó a ver cómo el humano que se encontraba a su lado le rompía el labio de un buen golpe de puño. Chlóe frunció el ceño ligeramente. ¿Buscaba violencia? ¿Buscaba desquitarse y matar vampiros esa noche? Oh, preciosa Chlóe, has dado con el lugar indicado. Pocas mujeres había allí esa noche. Y con "pocas" se refiere a las que se encontraban en el lugar sin contar a las prostitutas. Chlóe regresó la vista al frente y sujetó la botella de cerveza. Aún quedaba un poco. Quería acabarla antes de comenzar con la acción.

Se disponía a servir medio vaso mientras el alboroto se formaba a sus espaldas. Esa noche, realmente, estaba siendo una chica de lo más temeraria. Mientras el líquido se vertía desde la botella al vaso de vidrio, un vampiro se acercó a ella. Alto y lascivo, como era de suponerse. Comenzó a arrojarle palabras de lo más inmundas y miserables. Chlóe lo miró y sonrió, provocativa. ¿Qué había de malo en seguirle el juego por un pequeño rato? Al fin y al cabo, el que saldría mal parado sería él, no ella. La chica soltó una suave risa mientras regresaba su vista a la botella y luego al vaso. El vampiro acercó su rostro a su oído, murmurando obscenidades. La muchacha lo miró, con ojos brillantes y atrevidos. Suspiró levemente, negando con la cabeza. Volvió su vista a la botella por última vez. La sujetó bien fuerte y rió un poco más. En ese momento, su rostro se volvió serio de repente y en un simple y rápido movimiento, hizo estallar el cristal sobre la cara de aquel gusano. Luego, se bebió lo que quedaba en el vaso y le propinó un puñetazo en el pómulo derecho, para dejarlo parejo con el izquierdo. El vampiro se tambaleó hacia atrás. Sí, ella era una chica, delgada y aparentemente delicada y sumisa. Pues, a la mierda con las apariencias. Esa noche estaba de lo más cabreada y reventada. Tenía ganas de mandarlo todo a la mierda y que cada vampiro de este pueblo se pudra en los siete infiernos.

Que comience la cacería.
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Re: The Crow

Mensaje por Evan Darkness el Mar Sep 24, 2013 4:11 pm

No había logrado callar al resto de imbéciles del bar. Estaban haciendo más ruido aun del de antes. Eso no solo me cabreaba a mí, también cabreaba a los otros dos humanos de la barra. El humano se estaba haciendo de rogar con la dichosa respuesta, aunque esa espera se debía al estruendo que causaban esos desalmados. Cuando al fin le había proporcionado las palabras que necesitaba, Evan aun dudaba de considerarlas como una respuesta aceptable. Sin embargo, decidió tomarla como válida. A veces era mejor desconocer cosas de las personas a las que conoces. Eso lo hacía más interesante. Tras su respuesta, este le ofreció una mirada. No era una mirada normal de esas que lanza uno sin ton ni son. Era una de complicidad, de esas que crean un contacto en un determinado tipo de personas. Será un humano, pero no uno cualquiera. Cuando hizo eso, se giró a la chica que el vampiro conocía y esta pareció entenderlo al igual que el vampiro. Ambos se levantaron y no esperaron a dar lo que les pertenecía a esos borrachos. Cada uno sacó sus cartas, solo faltaba mi turno.

Evan se levantó de su asiento, se dio la vuelta, tal cual como había reaccionado antes y a uno de los tipos que estaban tras él, lo agarró del cuello con una de sus manos y la otra de la pechera. Era pesado, pero no para él. Lo elevó y lo puso sobre la barra. El vampiro comenzó a deslizarlo hasta el final de ella, tirando vasos y botellas llenas de esa mierda de sustancia. También se llevaba de refilón a algunos otros tipos del bar, cosa que no le importó lo más minimo, hasta que lo lanzó, provocando un fuerte golpe en la cabeza contra el suelo. El borracho se retorcía en el suelo, tal cual niño enfurecido cuando no tenía lo que quería. La saliva se le caía de la boca, sus manos se agarraban de la cabeza y las rodillas estaban pegadas a él, como si de una pelota se tratara. Eso le había causado una buena satisfacción. Toda la mierda que le llegaba hasta el cuello le hacía perder los estribos. ¿Quería decir eso que la violencia y la sangre le liberaban de sus problemas? Probablemente, pero hasta él sabía que eso no iba ha ayudarle a mantenerse en su cuerpo. Astrid podría asaltarle en cualquier momento y así hacerlo desaparecer. Eso era lo que más temía.

El vampiro había terminado con ese tipo y cuando se dio la vuelta, los otros dos humanos aun seguían en pie. Eso es bueno, al menos existen humanos que luchan bien. Sin embargo, había aun unos cuantos que no les bastaba con ver como esos tres caían derrotados. Algunos empuñaban botellas de cristal e incluso armas de fuego. Eso no cambiaba nada, al menos para Evan, quien seguía dispuesto a exterminar a todos esos tipos.

¿Pero tu qué tienes con los humanos? ¿No eres un vampiro? ¿No los masacras? ¿No existes para la destrucción?

En realidad, el vampiro eres tú y... las personas, o mejor dicho, cualquier ser con vida, puede cambiar, evolucionar. Además, yo hago lo que me da la gana. Si quiero matar humanos, los mato y si quiero luchar con ellos, lo hago. No hay más. Así que caya la puta boca, niñato.

Y el chico encerrado no contestó. ¿Lo había hecho callar? Eso era nuevo. Por mucho que dijera, nunca era capaz de hacer que cerrara el pico y ahora lo había conseguido. Había logrado tranquilizarse. Después de todo, por muchas ganas que tuviera de masacrar, no era buena idea montar una escena. Aun así, los tipos seguían de pie. Iban a por todas y no iban a dejar que... estos "alborotadores" se saliesen con la suya.

Vamos perras, veamos quien se queda en el bar
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Re: The Crow

Mensaje por Saitou Hajime el Miér Sep 25, 2013 6:51 pm

¿Qué demonios se habían creído esos vampiros? ¿Que podían venir y jodernos la tarde? Si, claro, también podían comerme la katana. Estaba furioso, estaba eufórico y por fin estaba motivado. Mis dos compañeros, aquella cazadora y el vampiro solitario habían entendido el mensaje a la primera. Amaba que la gente pudiera comprenderme sin que tuviera que decirles nada, odiaba malgastar saliva. La mujer peligrrosa había estrellado sádicamente la botella de cerveza en la cabeza de uno de los vampiros después de dejar que se acercase con esos aires lujuriosos y el chico de mi izquierda, con una facilidad monstruosa estrelló el cuerpo de uno de esos estúpidos contra la barra, produciendo un gran estruendo. Acto seguido lo arrastro por la barra, rompiendo varios vasos y botellas, provocando algunos cortes al vampiro-victima, el mismo se lo había buscado, eso pasa cuando no sabes donde te metes. Finalmente lo lanzó contra el suelo y desafió a los demás con su estruendosa voz "Noisy boy..." pensé al tiempo sonreía de medio lado de nuevo. Yo aun sostenía mi katana con una mano con aire despreocupado pero letal en frente de cuatro de aquellos neobobos. Ni siquiera merecía la pena empuñar mi arma con ambas manos. Bien era cierto que mi arma no era anti vampiros, no les quemaría y me costaría más cortarlos pero... ¿No hacía eso las cosas más divertidas? Si, podría hacerles decenas de cortes antes de que se desmayaran o murieran. Quería que sufrieran, el odio que sentía hacia esos seres era inigualable.

No dije ni una palabra más, ya estaban suficientemente avisados. Pero eso no parecía importarles, levantaron a su compañero herido, le sangraba el labio inferior. Se lanzaron los cuatro hacia delante. "Demasiado lentos para ser vampiros" Pensé mientras ni siquiera les miraba mientras se acercaban "¿Habrá tirado el chico también mi vodka?" Pensé dándome la vuelta por unos instantes, justo antes de que los matones se me lanzaran encima. Al parecer mi vaso seguía intacto, aunque vació... era cierto, me lo había bebido todo, que mal. Me agaché rápidamente, aun mirando a la barra, y mis pelos ondearon hacia arriba por el exagerado movimiento. Uno de ellos había intentado saltar encima de mi, para bloquearme. Si, fue una excelente idea por su parte, así todo sería más fácil. Mientras aun me encontraba de cuclillas y el cuerpo de ese idiota me sobrevolaba me levanté con toda la fuerza que pude, pero al hacerlo levanté también mi arma. Bien podría haber atravesado a ese bastardo a la altura del estómago pero asi acabaría demasiado rápido con el. Lo golpee con la base de la empuñadura de mi preciosidad en el diafragma, si bien los vampiros puede que no necesitaban respirar , pero un golpe de esas proporciones dejaría K.O a cualquier atontado que lo recibiera. La empuñadura de mi katana se hundió en el cuerpo del vampiro y cuando terminé de elevarme de mi agachada posición simplemente tiré su cuerpo a un lado. No le miré, no le presté más atención, sabía que no podría levantarse hasta dentro de unos minutos. Los otros tres me miraron con rabia y en vez de huir como gallinitas decidieron atacarme de nuevo. Uno de ellos me intento encajar un puñetazo directo a la cara, a lo que simplemente me eche hacia atrás, el otro, aprovechando mi posición intento darme una patada en el muslo pero hice una cinta hacia el lado contrario y me quedé al lado del primer vampiro. Esa no había sido una buena decisión para ellos.  Agité rápidamente mi katana y con un resplandor corté la parte anterior de las rodillas del tipo de los puños. El grito de dolor y se calló hacia delante, arrodillándose ante mi presencia, como debería haber hecho desde un principio.
Deberíais aprender modales, justo como vuestro amigo
Dije elevando mi vista hasta los ojos de otros los dos. Y en vez de responderme los muy mal educados rodearon a su herido compañero y se pusieron cada uno a uno de mis lados. Uno a mi derecha y otro a mi izquierda. Me encogí de hombros. Ellos realmente no se daban cuenta de la situación. A pesar de que podría acabar con ellos ahí mismo había otro factor muy importante en juego: justamente a unos metros de mi, a mis lados también, estaban aquellos dos personajes que habían decidió entrar en batalla en mi compañía, se podría decir que... si, joder, eramos compañeros de combate.

Agité la katana una vez más pero esta vez no toque a los vampiros, solo lo hice para limpiar la sangre de la hoja. No quería que se me estropeara por culpa de tan asquerosa sangre. Comencé a guardar la katana en su funda y sonreí al mismo tiempo que cerraba los ojos. El sonido de aquel metal resbalando hacia abajo me encantaba, señalizaba el final de una batalla o de un enfrentamiento, y si era capaz de escucharlo significaba que la victoria se cernía sobre mi.

Decidí confiar en las dos personas que estaban combatiendo conmigo. Quería comprobar sus verdaderas intenciones y así saber si merecía la pena estar derramando sangre de vampiro en ese decrépito bar. Me quedé de pié sin moverme, con los ojos cerrados y con una sonrisa de media luna dibujada en la boca ¿Qué pasaría? No había forma de saberlo, pero me encontraba muy tranquilo. Era cierto que la adrenalina aun corría por mis venas pero en una batalla había que saber cuando actuar con ira y cuando calmarse para no cometer algún acto estúpido. Una cazadora y un vampiro loco ¿Estaría bien simplemente confiar en ellos? En unos instantes lo comprobaría, porque los dos vampiros de mis flancos pensaban acabar conmigo de un solo golpe cuando sacaron dos armas de fuego, apuntándome con ellas.


El tiempo es el filo más letal y los lazos son la verdadera fuerza de la humanidad ¿No te parece eso paradójico y cruel? Necesitamos tiempo para forjar estos lazos y el tiempo es lo que los corta. Hagamos que el tiempo desaparezca, juntos, como unos solo.
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Re: The Crow

Mensaje por Chlóe Crosszeria el Vie Sep 27, 2013 2:33 am

Y bastaron unos segundos para que aquel ambiente se volviera completamente un caos.

Volaban de un lado para otro botellas, golpes, humanos y vampiros. Pese a que la cuestión se encerraba entre ellos tres y esos vampiros entrometidos y traicioneros, otros seres que estaban presentes se vieron metidos en medio del lío. Cada cual estaba luchando por su parte, pero no demoró el momento para que quedaran juntos, espalda con espalda, mirando hacia todas partes y pretendiendo salvarse el pellejo mutuamente. ¿Y por qué hacían eso? ¿Qué los llevaba a querer contribuir el uno a la causa del otro? Absolutamente nada; nada más allá del simple y fortuito impulso de querer sacarse un gran peso de encima mediante la violencia; de descargar toda la furia y el rencor en lo primero que encontrasen...

Y lo primero que encontraron fueron vampiros. Oh, vaya casualidad...

Chlóe ladeó la cabeza y su melena se meció. El aroma que desprendían sus cabellos rosados atraía a aquellos depredadores de la noche. Como vampiros que eran, no pretendían desaprovechar la oportunidad de probar una sangre virgen y cazadora. Le daban asco, realmente. Eran unos ilusos, unos completos ingenuos. Tal vez hace un tiempo atrás eso hubiera sido fácil, tanto como le fue a Andrei, pero ahora no; esta noche no. Chlóe poseía excesiva adrenalina en su cuerpo, desbordante violencia cargando sus sentidos y exuberante rencor saltándose por sus poros.

Al cabo de unos instantes, la joven levantó una de sus manos. Estaba dispuesta a hacerle una seña provocativa a un vampiro que se encontraba cerca, con motivo de cabrearlo, pero un sonido característico de las armas de fuego desvirtuaron sus objetivos. La chica miró a ambas direcciones del humano y al instante captó lo que esos vampiros planeaban. ¿Vampiros usando armas de fuego? Interesante modo de pretender ser un humano más. Pero Chlóe no tenía por qué pretender ser una simple mortal. No esta noche.

Apretaron el gatillo.

Sin previo aviso, la chica clavó su mirada en los proyectiles. Envió señales mentales a Ellos, quienes siempre le concedían sus deseos y la protegían y aconsejaban. Ellos, sus servidores y sus dueños. Ambas balas se detuvieron en el aire, a escasos centímetros del cráneo del humano. La mirada de Chlóe brilló y sus labios formaron una tenue sonrisa. Apartó la mirada de las balas y estas se dirigieron a su lugar de origen, pero en vez de colisionar contra las pistolas, colisionaron en la cabeza de los vampiros. Cada día el control sobre sus dones se hacía más eficaz. No entendía cómo lo lograba, pero sentía que el instinto la guiaba para ello, pues era como si llevara aquello en la sangre, en el propio espíritu.

Las presencias que intervinieron en aquella situación desaparecieron, ocultándose entre las sombras, entre la gente, incluso en la mismísima Chlóe. La chica no dijo ni una sola palabra, pero en ese momento un vampiro estaba abalanzándose sobre ella porque percibió que aquella acción provenía de la energía que su cuerpo emanaba. Chlóe se dio vuelta al sentir la cercanía, pero no alcanzó a defenderse cuando éste la embistió y provocó que cayera de espaldas sobre una de las mesas, haciendo caer las botellas y vasos y rompiendo los cristales irremediablemente. El vampiro la sujetó del cuello, buscando con éxito impedir su respiración. Chlóe se aferró a sus muñecas con ambas manos. Maldita sea. Comenzó a patalear, intentando asestarle algún golpe. Era el momento para poner en práctica nuevamente su don, pero esta noche no quería que las cosas fueran tan fáciles. Aunque Ellos le pidieran a gritos que los utilizara -pues temían por la vida de la joven- esta vez Chlóe no los escuchaba. Quería librarse de la amenaza a fuerza de sus golpes, y de paso ver si había logrado recuperar sus habilidades con la rehabilitación a causa de la anemia.

Sería una noche plena de violencia y sudor; de peligro y traición. Pero la inocente Chlóe jamás se sintió más a gusto.
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Re: The Crow

Mensaje por Evan Darkness el Dom Sep 29, 2013 12:31 am

Evan estaba detenido. No se movía. Pensaba, o tal vez su mente estaba perdida en el limbo. La esencia del tiempo se había parado durante unos instantes. No era la primera vez que le ocurría. Era capaz de mentar La Biblia en ese transcurso temporal. Observaba como la sangre derramada de esos vampiros posada en su hoja saltaba en partículas al ser limpiada, y como las balas se detenían en el aire y se incrustaban en la frente de los tiradores. Todo en paro, fuera de tiempo, sin... esencia. No le impresionaba, aunque no por falta de sorpresa, sino que carecía de esa capacidad para sorprenderse, o al menos era casi nula. Por tanto, ser capaz de ver eso se convertía en una cosa tan cotidiana como caminar.

Otra vez se empezaba a deshacer en partículas, como en la fiesta. Era tal su abstracción que se desvanecía. Aun no había experimentado que ocurría si alguien lo tocaba en ese estado y en ese momento lo comprobó. Uno de esos vampiros, de los cuales la mayoría estaba armado con armas de fuego, apuntó a Evan y apretó el gatillo. La bala iba directa a la cabeza. Atravesaría su ojo derecho y haría derramar todos los líquidos que contienen los cerebros y sus entrañas, pero la bala voló hasta las estanterías tras el mostrador, haciendo estallar una botella.

Se había formado un agujero de aire en su ojo. Algunos puntos se alejaban de su cuerpo, como si se escaparan de su dueño. Eso le hizo sonreir, aunque no se esforzó mucho, pues los movimientos bruscos hacían que el aire lo desvaneciera más aun, hasta el punto de perderse en el aire y no poder volver. Poco a poco, iba entendiéndolo. Estaba probando... su nueva habilidad. Vamos allá.

Evan caminó lentamente hacia su enemigo, temiendo el perderse en el aire. Este seguía disparando, pero sus balas no hacían el menor efecto posible. Cuando se colocó a menos de un metro del vampiro, este le propino un golpe de reves con su brazo en el torso, haciendo que el vampiro... se partiera por la mitad y esa parte de cuerpo se quedara en el aire, alejándose de él. Hostia... Aun quedaba suspendido en el aire los hombros y la cabeza y debajo, el estomago y sus piernas. Sus temores se habían hecho realidad. Podía estar apunto de desvanecerse en partículas y encima, no morir hasta que se pudrieran. Así que, sus poderes se descontrolaron. Por temor a que su enemigo lo deshiciera en mas pedazos de vampiro, apagó con sus poderes todas las luces de la habitación y por si acaso, recubrió el el bar con una capa de oscuridad para que fuera imposible la entrada de luz. Evan, sin embargo, lograba ver entre tanta oscuridad y los vampiros estaban ciegos, probablemente igual de ciegos que los humanos.

Tenía unos segundos para pensar y realizar algo para salvarse. Decidió endurecer unos de sus brazos y atravesar el corazón de su enemigo, pero cuando lo hizo, tanto su extremidad como la parte de gabardina que lo recubría cayó a plomo. Convertido en partículas, podía mantener su cuerpo en el aire, pero cuando volvía en sí, la fuerza de la gravedad no actuaba igual. Mierda... la estoy cagando pero bien bien... Lo único que le quedaba era volver a recomponerse con lo que quedaba de cuerpo, aunque estuviera incompleto. Lo hizó, pero sin brazo y con el pecho recortado. Pensaba que se sentiría peor, pero notaba como no le entraba aire, No podía respirar bien. ¿Será por qué me he reformado con los pulmones cortados por la mitad? Exacto. Así que, sin casi poder respirar y con el brazo que aun le quedaba le atravesó el pecho. Fue algo intantaneo. El cuerpo cayó al suelo con un agujero en el lado del corazón, y Evan agarrándolo con su mano. Lo miró y lo soltó.

Aunque no corría un peligro inmediato por sus enemigos, si lo sufría por su falta de aire. Se hizo partículas de nuevo, y logró que la respiración no fuera un problema, pero no quería seguir así. Quería ser el de antes, al menos ahora y después del susto que se había llevado. Se desplazó sobre sus partículas que correspondían con su parte del pecho y se regeneró. Volvío a estar bien. Y de repente, la oscuridad que inundaba el bar desapareció, dejando las cosas como estaban al principio. Después de lo que le había ocurrido, había perdido la concentración para seguir manteniendo su poder.

Los enemigos que aun quedaban lo miraron, jodidamente sorprendidos. ¿Qué cojones miráis, idiotas? Le entraron ganas de atravesarlos a todos con sus manos. Avanzó elevando sus dos... brazos... Se quedó pensando en cierto dato. Sentía como los dedos de su brazo izquierdo se movían y como su codo realizaba su movimiento propio, pero... su brazo derecho no. Ni los dedos, ni el codo. ¿Pero dónde... ¿Dónde? En el suelo. Ahí estaba. Era eso lo que miraban. Evan también y a continuación vio el corte de su brazo. Era como una imagen pegada. Se observaban todas las capas del brazo, incluido el hueso como un círculo en medio de la circunferencia que formaba. Se sintió estúpido. No significaba que no pudiera luchar, simplemente que iba con desventaja... pero no una desventaja de las que marcaban la diferencia. Simplemente...

Agh, da igual. Vamos a machacar a estos imbéciles
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Re: The Crow

Mensaje por Saitou Hajime el Jue Oct 17, 2013 1:12 pm

El desmadre ya había comenzado hacía rato y las semillas de la destrucción estaban dando sus jugosos y ácidos frutos. Yo seguía quieto, como esperando mi ejecución mientras los vampiros me apuntaban con sus revólveres. Sonreí de lado cuando estos apretaron los gatillos. Bien podría morir ahi mismo o bien podríamos seguir con la juerga, eso era algo que ya no dependía de mí pues mi seguridad la había volcado en mi confianza sobre las habilidades de mis compañeros. Y bien, si saliera vivo de ahí ¿Quién evitaría mi muerte? ¿El vampiro molecular o la cazadora fantasmal? No pude darme cuenta, pero las balas no impactaron en mi humano y frágil cráneo, si no que salieron despedidas de nuevo hacia los cuerpos de aquellos verdugos sin escrúpulos. Abrí los ojos rápidamente y barrí el bar con la mirada.

Aun quedaban unos pocos vampiros. La cazadora estaba haciendo un uso increíble de sus habilidades mientras que mi otro compañero seguía como si nada incluso después de haber perdido un brazo. Era simplemente increíble. Un últomo vampiro se paró delante de mi y se rió. Parecía que este era más fuerte que sus endebles acompañantes y además parecía que estaba a punto de abalanzarse sobre mí con esa mirada penetrante y segura. Era un neófito bastante grande, y yo diría que estúpido ¿Acaso pensaba que mi katana no le atravesaría como a los demás? Estaba muy equivocado.

El mastodonte se puso en posición de ataqué y después de acercarse hacía mi con un paso acelerado lanzó sus nudillos sobre mi cara. Era algo previsible y con la emoción del momento pude esquivarlo sin casi darme cuenta. Antes de que pudiera soltarme un gancho o atacarme con su otro brazo agarré la empuñadura de mi katana y de nuevo, con un chirrido particular, deslicé su hoja hasta que esta se liberó de su prisión, buscando una nueva víctima, el abdomen de ese vampiro.

El filo de mi katana fue a atravesarlo pero con otro chirrido metálico comprobé que la piel de ese tipo era tan dura que me sería imposible atravesarle con una arma normal. Era demasiado tarde para lamentarse de todos modos. Si tan solo hubiera tenido un arma de cazador aquel idiota no hubiera durado ni medio parpadeo. Vi, por el rabillo del ojo, como su otro brazo ascendía desde abajo hacia mi. No podía hacer gran cosa. Simplenete puse mi mano libre debajo de mi mandíbula en el momento del impacto para amortiguarlo, aunque eso no cambiaría mucho las cosas. Salí disparado hacia atrás al mismo tiempo que perdía el conocimiento por segundo y media. Lo único en lo que me centré fue en no soltar mi arma. Mis dedos se aferraron como garrotes al mango de la katana mientras yo describía una movimiento curvo y uniformemente acelerado hacia la barra. Me estrellé sobre esta y oí un pitido muy fuerte.

Abrí los ojos solo un segundo después para comprobar que ese energúmeno se acercaba hacia mi. Un hilillo de sangre descendía por mi frente, me había golpeado la cabeza, entre otras cosas. No dejé de soreirle vagamente mientras levantaba mi brazo libre en busca de alguna botella de alcohol. Me alegré al encontrar ese vodka que el camarero me había servido antes. Tragué dos sorbos de aquel revitalizante líquido y volví a sentir como todo ardía dentro de mi.  Después simplemente tiré la botella hacia mi enemigo y observé como el cristal reventaba sobre su frente. Era demasiado cómico como para tomarlo en serio.

Finalmente volví a levantar mi brazo, imitando la forma de una pistola con mis dedos y señale a aquel tipo. Una gota de sangre me tapó un ojo, asi que lo cerré e hice como que le estaba apuntando al cráneo. Sonreí una ´ltima vez y solo pronuncié una palabra mientras este se disponía a abalanzarse sobre mi.
Bang~
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Re: The Crow

Mensaje por Chlóe Crosszeria el Miér Oct 23, 2013 4:10 am

Mientras Chlóe continuaba forcejeando con esa bestia vampírica, la violencia no cesaba entre el resto de los inmortales y sus casuales y extraños compañeros de lucha. Apenas podía ella divisar los movimientos de los susodichos, pues le cubría casi por completo la visión la enorme figura del ser con el cual debía lidiar. ¿Por qué se había metido en esto? ¿Por qué vino a este bar del demonio? Habiendo tantos sitios donde descargar su ira... y eligió el mejor.

La joven creía que aquel ser iba a estrangularla, pero no fue así. Su extraña conexión con El Otro Mundo le otorgó, paradójicamente, la salvación. Aquel vampiro se vio privado, de repente, de la mano que sostenía brutalmente el cuello blanco de la muchacha. Cuando la sangre se derramó, el vampiro se tambaleó hacia atrás y Chlóe se apresuró a saltar sobre él. En su distracción y anonadamiento, sacó una de sus peligrosas dagas encantadas con magia anti-vampiros y la incrustó en su pecho, justo sobre el corazón. Aquel ser no demoró en volverse cenizas, y entonces ella se enfrentaba a nuevas amenazas.

El infierno se había desatado allí dentro.

Miró hacia un lado y divisó al misterioso vampiro que batallaba con ella. Miró hacia el otro, y se percató de la mirada socarrona de aquel humano, al cual juzgaría como iluso e ingenuo si no fuera porque parecía manejar la situación. De todos modos, nada le aseguraba salir vivo de allí, a diferencia de ella y de aquel vampiro sombrío. Sería cuestión de tiempo, al parecer, el ver qué salía de todo este embrollo. Mientras tanto, habría que cuidar el pescuezo.

Dos vampiros arrojaron por los aires una mesa y dos sillas. Chlóe se volteó al ver los objetos viajar hacia ella y se apartó en el momento indicado, saltando por encima de la barra y escondiendose al otro lado. Varias botellas cayeron al suelo y desparramaron el líquido que contenían. La chica emergió nuevamente y, con su enorme puntería, comenzó a arrojar los vidrios uno tras otro, incrustándolos en los cuerpos en movimiento de todos los adversarios. Sabía que no los mataría, pero le simpatizaba la idea de cabrearlos hasta el máximo. Ah, ella estaba convertida en una pequeña temeraria esta noche. Sin embargo, tras un rato de juerga, decidió que era suficiente. Por esa razón, se escabulló arrodillada por debajo de la barra hasta salir por la puerta trasera. Lo lamentaba por sus compañeros de lucha, pero creía que solos podrían arreglárselas bien. Ella, por su parte, ya había tenido suficiente. Chlóe abrió la puerta sigilosamente para, finalmente, desaparecer de allí.
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Re: The Crow

Mensaje por Crash el Jue Mar 10, 2016 12:06 am

*Había pasado un día desde que hizo el trato con el cazador de cazadores. Como es normal en él estaba algo preocupado y decepcionado con sigo mismo. La vida que quería llevar le impedía ser quien tenia que ser en este momento. Su amigos estaban en peligro, su hermano podría ser un objetivo y él no estaba a salvo del todo. Por eso salio de la academia, donde no podía soportar como todo el mundo allí era feliz y el tan desdichado. Esta vez abandono su vestimenta de hombre con dinero, para volver a ir de perro de barrio como lo hizo en Rusia cada vez que tenia que moverse sin llamar la atención. Pantalones vaqueros, camisa blanca de las caras eso si y una chaqueta de cuero de motorista era la ropa elegida para variar lo de siempre. Quien me iba a decir que le volvería a ver así.

Como quería perderse un poco en su anterior él para encontrase eligió ir al peor sitio, donde seguro que allí estaban gente de la NA y lo peor de lo peor. No sabia muy bien si llamado por su anterior ser o por la necesidad de ponerse en la boca del lobo entro a ese lugar. Todos los del garito se giraron para mirar a Crash, parecía que un principito perdido llamaba a la puerta de los trolls. Al menos el lugar olía igual, pero en el fondo le gustaba. Se fue directo a la esquina de la barra, miro al hombre que estaba al otro lado y le pidió un trago de whisky... Del caro como no, creo que eso de no llamar la atención no era lo suyo. Era gracioso ver como todos pensaban en robar al rubio desarmado, pero no desprotegido. Confieso que creo que solo esta buscando problemas aposta para algo en concreto. Miro a los presentes y se bebió su whisky. ¿A que esperaba? ... Creo que esto se va aponer interesante. *


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Re: The Crow

Mensaje por Lisbeth C. el Vie Mar 11, 2016 10:30 pm

Las puertas del bar se abrieron de par en par. Una silueta femenina, perfectamente delineada en unos pantalones oscuros bien ajustados y una blusa fina con encaje pegada al cuerpo comenzó a caminar entre los presentes. El sonido de sus tacones se diluía entre la estrepitosa música que allí pasaban. Su chaqueta de cuero ocultaba, con una oscura capucha, la mayor parte de su cabeza. Lo único que podía advertirse a través de ella eran unos sigilosos mechones violáceos y unos labios pintados de rojo, resaltando en la blanca piel maltratada por el frío. No se veían sus ojos, y quizás así era mejor. Cualquiera que pudiese divisar esa mirada se daría cuenta de que algo no andaba bien. Por eso, se limitó a sentarse en la barra sin mirar a su alrededor. Llevaba la cabeza algo gacha, y la mantuvo así incluso cuando el camarero le preguntó qué bebería. Justo cuando iba a hablar, un hombre se sentó a su lado, interrumpiéndolos.

- Hey, preciosa. ¿Acaso seguirás bebiendo? -inquirió, largando una risa sonora-. ¡Que marchen dos whiskys dobles a mi cuenta! -dijo con energía y bastante entusiasmo al camarero. En efecto, Lisbeth ya había entrado algo pasada en copas al bar. A unas cuadras de allí se había tomado dos cervezas ella sola. Aquel tipo la había encontrado de camino al bar, pero ella lo había esquivado y no le había prestado atención alguna. No obstante, allí el destino los reencontraba de nuevo, y tal vez debería agradecer porque lo que estaba deslizándose justo delante de sus ojos era bebida gratis. ¿Acaso no era lo que más feliz hacía a Lisbeth? Recibir obsequios, obtener cosas de arriba sin mover ni un dedo. Una pena que hubiera gastado el poco dinero que traía consigo en esas cervezas de mala muerte, pero claro que valieron la pena. Sin embargo, esto valdría el doble, porque no lo pagaría ella y probablemente no sería el último trago de la noche.

Sus ojos azules, más claros que nunca, observaron a aquel hombre por debajo de la capucha. Elevó el vaso frente a él y lo inclinó sobre sus labios, bebiendo todo de un solo trago. Apoyó el vaso sobre la barra y el hombre, automáticamente, indicó que le sirvieran otro mientras celebraba la hazaña. Al parecer, al tipo le caían bien las muchachas de buen beber, y Lisbeth -a modo de combo completo- tenía una buena reputación en cada uno de los vicios. Algo así como la otra cara de la divertida joven risueña de todos los días. De hecho, aquel hombre le convidó un cigarro que ella aceptó de muy buena gana. En este día algo negro que estaba teniendo aquel gesto le sacó una socarrona sonrisa. ¿O acaso sería el alcohol que comenzaba a jugar con su humana mente? Sus ojos, algo enrojecidos, realzaron el celeste de sus iris. ¿Acaso había estado llorando? No.. Aquello no eran lágrimas.
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