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Plaza del pueblo

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Plaza del pueblo

Mensaje por Kaien Cross el Jue Ago 26, 2010 4:49 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Esta es la plaza del pueblo, hay una fuente en el centro, varias tiendas alrededor de la plaza y bancos para sentarse


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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Megan Blade Darent el Mar Ene 05, 2016 1:01 am

A la pequeña se le ilumino la mirada al escuchar las palabras del chico e instantáneamente salto de la loba sobre el muchacho y lo abrazo. Volvió a sentarse sobre Haki ahora con las piernas cruzadas. Miro al chico con media sonrisa. -No necesito permiso de nadie- Dijo hinchando el pecho con orgullo. -Siempre y cuando no me separe de la loba- Dijo para acabar en una carcajada. -De verdad te lo digo, no quieres ir ahí- Aseguro negando con la cabeza. Aquello no iba a ser nada divertido si se iban con sus padres ya, tenia ganas de ver a su padre pero no de aquella manera, y su hermano... apostaría su cuello porque su hermano no se hallaba allí, era tan inteligente como ella, sabia que en las peleas de Adam y Katrina, no había que meterse. -Podemos quedarnos por aquí un rato mas, o ir a entrenar en el bosque, no me gusta la violencia, pero llevo un par de días en un tren y me duelen todas las articulaciones.- Dijo moviendo el brazo derecho en círculos mientras se sujetaba ese mismo hombro con la mano izquierda mientras hacia un ruido de puerta vieja entre dientes para concluir en otra carcajada.


Me dijo que ellos eran la ley.
Dijo que habia que temerlos
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Crash el Mar Ene 05, 2016 1:17 am

- Pues vamos al bosque. Seguro que allí estaremos mas seguros que aquí, donde alguien se puede esconder entre la muchedumbre.( Dijo simpático.)

*Sabia que esa niña estaría siendo buscada por alguien, tan tonto como le pinto no era. Allí al menos podría controlar la situación. Bueno, espero que no se ponga al 100% de hermano mayor, eso seria infusible. Ya lo era como justiciero pues imaginar. Se coloco bien la capa y espero a que la niña con su compañía hicieran lo oportuno. Crash esperaba no tener que luchar en ningún momento. Bastante esfuerzo le costo alegarse de todo eso. Pero ¿Lo haría? es decir...¿Volvería a luchar por un gran motivo?*


"Antes era la sombra de los muertos,
los vivos no me respetaban,
y ahora...
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Megan Blade Darent el Mar Ene 05, 2016 1:24 am

La niña se levanto al ver la respuesta afirmativa del chico y la loba hizo lo propio, hasta cogió entre los dientes las bolsas que Megan había dejado en el banco y camino tras el muchacho en dirección al bosque, no sin antes escudriñar la multitud, para darse cuenta en ese ultimo momento la presencia de un pura sangre a lo lejos, no se había dado cuenta hasta aquel momento, ¿Venia a por ella? No era capaz de verlo pero por si acaso se dispuso a salir rápido de allí. -Si, vamonos rapido.-


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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Christian Blade el Dom Feb 07, 2016 5:06 pm

¿Y qué más podía decir? ¿Qué más podía esperar o desear? ¿Qué más podía hacer? Si ella estaba allí, por más enojo o dolor existente, su mundo estaba en pie; porque, en cierto modo, ella representaba su mundo, ahora y siempre, desde la primera vez en que sus ojos se cruzaron en la entrada del Consejo de Ancianos. Y si algo bueno tenía ese nefasto lugar, eso era haber permitido que ellos se encontraran. Por eso, Christian luchaba internamente con todos sus demonios y oscuros secretos -que no eran pocos- para lograr salir adelante, para poder estar a su lado como el hombre que merece, como el novio que debe ser, porque no podía perdonarse a sí mismo lastimarla otra vez, poner en riesgo su vida como aquella vez, que por suerte para ambos ahora tan sólo era un horrible recuerdo guardado en el baúl de sus memorias. Christian temía día a día que aquello pudiera hacerse real nuevamente, pero entendía con cada gota de lluvia, con cada segundo que transcurría entre sus brazos y entre sus caricias, que juntos podrían enfrentarse a lo que fuera. Y eso era, seguramente, lo que hacía que sus lazos fueran aún más fuertes. Después de todo, este pueblo necesita eso. Necesita algo de amor entre tanto odio. Y si lo que Christian sentía por Kairi no era amor, pues no sabía entonces dónde diablos podría residir tal sentimiento.

La abrazó con más fuerza. Ya lo había dicho todo. Lo justo y lo necesario: quédate. No necesitaba más. La lluvia comenzaba a cesar, casi del mismo modo en que comenzaba a aplacarse el llanto que le nacía desde el interior. Respiró profundamente, inhalando su aroma entremezclado con el de la tierra mojada. Una combinación relajante. Y fue entonces cuando escuchó sus palabras. Christian levantó el rostro, encerrando el suyo entre sus dos manos envueltas en aquellos blancos guantes. Negó con la cabeza, frunciendo el ceño con aflicción. Sus claros ojos eran ahora más ámbar que nunca.
- ¿Cómo puedes decir eso? -hizo una pausa para mirarla con mayor profundidad-. ¿Cómo puedes siquiera pensarlo? -pegó su frente a la suya, cerrando los ojos un momento-. Guardaremos esto como otro de aquellos días en donde hemos caído.. y nos hemos levantado. Porque lo que siento por ti es más fuerte incluso de lo que yo puedo aceptar, creer e imaginar -sentenció-. Estaremos juntos, estaremos juntos en todo esto, como siempre -aseguró, abriendo sus ojos con lentitud-, porque si algo he aprendido en todo este tiempo, es que aún estando lejos, siempre estoy contigo a pesar de todo.

Cuando sus labios acabaron de susurrar aquellas palabras, se acercaron a los suyos en un irremediable e inevitable beso. ¿Cuánto hacía que deseaba estar a su lado, tan cerca, sintiendo el dulce sabor que profesaba? El beso comenzó suave, delicado, pero poco a poco fue adoptando tintes de intensidad y pasión contenida, aquella pasión que hacía tiempo, en su ausencia, había atesorado sólo para ella.



Off: Tarde pero seguro :_D
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Kairi Donovan el Jue Jun 23, 2016 7:19 pm

Su rostro fue apartado del refugio que había encontrado cerca del cabello de él, apoyado en su hombro, aquel rincón en el que parecía encajar perfectamente, como si estuviera hecho para ella. Sus claros ojos, aún húmedos por el llanto, se encontraron con los de Christian, que parecían mirarla con desaprobación, el haber puesto en el aire aquellos pensamientos e inseguridades suyos no parecía haberle agradado, incluso tenía la impresión de haberle herido, pero ¿no habría sido una reacción normal aquella que ella tanto temía? Si algo tenía claro es que su relación era algo fuera de lo común, un pequeño milagro que deseaba guardar en una cajita con mucho cuidado y asegurarse de que estaría protegido por toda la eternidad. Aquel vínculo que les unía era tan fuerte y especial que parecía que ni siquiera ellos mismos podrían romperlo aunque lo desearan, estaban en las manos del destino.

Las palabras de él arrancaron una sonrisa de los labios de ella, se sobrepondrían a ello, siempre lo hacían, comparado con lo vivido hasta el momento, aquello que hace unos instantes parecía un mundo ahora no era más que una nimiedad, habían sobrevivido a todos los obstáculos que Adam, Katrina y Luke pusieron en su camino, a todas y cada una de las desgracias que habían acontecido en aquel lugar ¿por qué preocuparse por unos meses de separación teniendo una eternidad completa por delante? Ahora que estaba en sus brazos, cuanto más lo pensaba, más absurdo parecía todo, quizá, más que el tiempo separados, lo peor era la situación previa, tendría que haber esperado…Pero no, no ahora, tenía que tomarse ese asunto con más calma, dejar atrás los miedos absurdos y pensar que todo iría bien a partir de entonces.  Este último pensamiento cobró fuerza en el instante en que sus labios se encontraron, aquel beso que anhelaba desde que sus ojos se posaron sobre él por primera vez en tanto tiempo y que fue impedido por un cigarro y su estúpido sentido común.

Tenía la sensación de que había pasado una eternidad desde la última vez…

Lo que empezó con suavidad fue cobrando fuerza, los dedos de Kairi aferraron la camisa de Christian, tratando de acortar la poca distancia que quedaba ya entre ellos. De haber estado de pie se habría tambaleado, demasiadas emociones acumuladas, tantas que ni su longevo cuerpo podía con ellas, menos aún después de pasar días sin dormir y no recordar cuando se alimentó por última vez. Sentía un ligero mareo que achacaba a la intensidad del beso inicialmente, pero cuando comenzó a acrecentarse, cuando vio que la fuerza con la que se agarraba a él disminuía por momentos, se percató de que las pocas fuerzas que tenía cuando salió en su busca comenzaban a abandonarle. Se apartó con suavidad, tratando de que no notara su malestar repentino.- Creo que deberíamos ir a casa, puede volver a llover de un momento a otro ¿no crees? Allí estaremos más cómodos.

Off: Siento mucho la tardanza ;_;



~ Someday I'll grant both our wishes with my own hands~

   
Spoiler:
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Sara Smith el Miér Sep 07, 2016 4:50 pm

Quédese con el cambio. – dijo la chica al dependiente de la librería con una sonrisa de oreja a oreja. Salió de la pequeña tienda guardando aquel librito de poesías que tanto ansiaba por tener en su colorida mochila de asas. Parar ser finales de verano hacía un tiempo bastante agradable, el sol alumbraba cada rincón del pequeño y una suave brisa ayudaba a soportar el calor que los rayos de la gran esfera reluciente traían consigo. Se había levantado bastante temprano para bajar al pueblo y comprar el último libro de su lista de pendientes. Estaba de muy buen humor sin saber por qué. A cado paso que daba su larga melena se balanceaba de un lado al otro junto a los flecos de su blusa blanca. Miraba con atención a todo el mundo que se encontraba en su alrededor buscando con anhelo encontrar las tímidas y llamativas sonrisas de los habitantes, era algo que le gustaba y le llamaba la atención ver: ver a la gente feliz la hacía sonreír. Puede que fuese una manía bastante rara pero todo el mundo tiene, ¿no?

Gran parte de los estudiantes habían abandonado la academia para reunirse con sus familias en el corto período de vacaciones. Había renunciado a pasar dos semanas en su ciudad natal con tal de disfrutar de la paz y tranquilidad que había en la institución, sus abuelos entendieron su deseo y atrasaron su viaje para mayor comodidad para la muchacha.

Tras varios minutos sin rumbo fijo llegó a una pequeña plaza con una fuente en el centro. Desconocía el lugar pero no sería ningún problema para su retorno. Rodeó el lugar admirando las hermosas flores que adornaban y daba color a esa pequeña parte del pueblo. Localizó un restaurante en una de las esquinas y no dudó en acercarse para ordenar una bebida refrescante y un dulce helado de chocolate para más tarde tomar asiento en uno de los bancos cercanos a la fuente. Sacó su libro nuevo de su macuto abriéndolo para concentrar todos sus sentidos en las palabras de aquellas preciosas obras de arte aislándose totalmente del exterior. Tan solo existían ella, su helado y esas bonitas palabras.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Nathan Von Kleist el Miér Sep 07, 2016 7:32 pm

Había sido despertado en pleno día, por el caprichoso de su padre, un vampiro anciano con mas de mil años de edad que se comportaba como un pequeño mimado que tenía poder. Estaba claro que aunque en su país era noche, justo en Japón era todo lo contrario y claro, cuando a su "querido" padre se le metía algo entre ceja y ceja, le daba igual todo, no respetaba horarios ni vida del resto. Aunque ya tendría que estar más que acostumbrado a ese trato des pues de 500 años, a Nathan le empezaba a molestar que incluso antes de estar acomodado en el nuevo sitio, ya le llamaran para pedir explicaciones de su nuevo cometido.

No había tenido tiempo ni para "desayunar" aquella pastilla que le dijeron que tendría que disolver en agua, compuesta por unas cosas que suplantarían a la sangre a la que estaba acostumbrado a tomar y frenaría su sed. Pero de lo que sí tuvo tiempo, fue en vestirse con la ropa de calle, ya que en las vacaciones, no se indicaba que tuviera que llevar el uniforme blanco propio de la clase nocturna.

No tenía ni idea de cuanto tiempo había estado hablando con su padre desde que este le llamo, ni tampoco de el camino que estaba tomando  mientras andaba para relajarse mientras hablaba con él, pero entre palabra y palabra en Alemán, pudo divisar una plaza que se encontraba en medio de su camino. Decidió ir a ella, para intentar relajarse. Paso tras paso, consiguió llegar a la mitad de la plaza, donde pudo ver con una pasada de vista a gente que disfrutaba en aquel sitio ya fuera con su pareja, niños, o como una de las chicas leyendo un libro y disfrutando de algo para comer. La conversación que mantenía, poco a poco fue tomando un tono más fuerte, y lo que antes fueran palabras en Alemán que se mantenían entre él y su padre, pronto se empezaron a escuchar algo más fuerte. Continuó andando hasta quedarse a un par de metros de aquella chica que leía que justo se contraba a su izquierda para él. Pronunció la última palabra entre griterío y lanzó el móvil con fuerza al suelo haciendo añicos este y que algunos trozos como la tarjeta fueran a parar hasta los pies de aquella joven.

Nathan se mordió el labio con fuerza por la rabia, dejando que un pequeño chorro de sangre cayera por estos y se deslizara por la blanquecina piel de su barbilla hasta caer el forma de gota al suelo. Suspiró con fuerza antes de percatarse el estado en el que había quedado el teléfono y donde estaban uno de los trozos. Fue rápidamente hasta la tarjeta y se agachó para recogerla-Lo siento, ¿No le he dado verdad?- Mostró algo de preocupación por si aquella escena habría provocado  algo más que su propio enfado. Se levantó poco a poco mientras su vista recorría desde los pies de aquella chica, parando en el libro que portaba por si podía leer algún título. No es que Nathan fuera un curioso, su naturaleza le obligaba a intentar  fijarse en cualquier pequeño detalle de los individuos con los que entablaba conversación. Y fue subiendo hacia arriba parando esta vez en aquellos labios carmesís, de la joven antes de llegar a mirarla a los ojos.   -Espero que no, y que no la haya molestado demasiado- Pasó la mano por aquella pieza quitando el polvo o suciedad que hubiera podido adherirse a esta el tiempo que estuvo en el suelo. Guardó la pieza en uno de sus bolsillos y se inclinó de la forma en la que se disculpaban las personas de ese país antes de volver a una pose completamente recta y perfecta tan propia de el ejercito.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Sara Smith el Jue Sep 08, 2016 2:03 am

"Dejadme así vivir, oculto, desconocido,
dejadme así morir, sin ser llorado,
substraído del mundo, sin siquiera una lápida
que anuncie que yazgo ahí."


La chica quedó alucinada antes las palabras de Alexander Pope, consideraba que la obra maestra que había escrito un niño a los doce años sería imposible para los niños de dicha edad de hoy en día. Sabía parte de la historia del autor y que aquella Oda a la soledad reflejaba perfectamente como se sentía en aquel entonces pues padecía numerosas enfermedades y se recluía. Una persona bastante madura para su edad, cosa que no es posible en estos días. Ella había pasado por muchísimos malos momentos los cuales la habían convertido en la chica que es hoy en día: una chica fuerte y madura, aunque tuviese varios deslices en los que se comportase como una niña pequeña.

Estaba tan ensimismada en la lectura que ni se percató de que había acabado con su cucurucho de helado y ha había pasado varias páginas adelante. - Bebe por mí sólo con tus ojos, y yo brindaré con los m... - leyó antes de ser interrumpida por alguien. Levantó la mirada de las finas hojas de su nuevo libro y miró al propietario de aquella voz dando con un chico de unas cualidades bastantes peculiares pues el tono de su cabello era de un color bastante llamativo pero que, desde su punto de vista, le molaba. No sabía a que se refería la pregunta del desconocido hasta que vio una complemento de su teléfono móvil y los restos de él. - N-n-no ha pasado nada, si ni siquiera me he percatado... - tímidamente pronunció llevando su mano derecha hasta posarla en su nuca para después dirigir su mirada a otro lugar que no fuesen los ojos de aquel chico. El contacto visual con desconocidos la ponían nerviosa, y más si la otra persona tenía ojos tan sumamente penetrantes.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Nathan Von Kleist el Jue Sep 08, 2016 2:56 pm

Pasó su lengua por el labio que se había mordido, quitando aquel hilo de sangre que previamente había recorrido esta. Asintió a la joven y suspiró algo aliviado. Él siempre solía ser un chico paciente, sus conocidos sabían que no perdía los estribos con facilidad, pero aquel hombre, era el único que lo sacaba de quicio tan fácilmente. Viéndolo de otra manera ¿Que padre no hace perder los nervios a su hijo y viceversa?-Me alegra no haberte molestado y que no vieras esa escena tan deplorable por mi parte. Parece que ese libro era bastante más interesante- Dicho eso dirigió su mirada al resto de transeúntes  que disfrutaban de aquella mañana sin ser alterados por los gritos del muchacho. Alzó la vista al cielo, teniendo que cerrar los ojos por las molestias del sol, una sensación no demasiado agradable para Nathan. De lo que si disfrutaba era de la brisa, acariciaba su rostro y mecía su desaliñado estilo de pelo antes de cesar unos largos segundos.

Abrió sus ojos para mirar a la desconocida en silencio antes de entreabrir sus labios para pronunciar palabra.-Una pregunta- Dejó unos segundos de silencio para poder girar su cabeza de lado a lado observando toda la plaza.-Estaba tan atento a la conversación que tenía por el móvil, que anduve sin saber mi destino. Ahora estoy algo perdido... Acabo de llegar a la academia Cross ¿En qué zona estamos? - Metió las manos en los bolsillos, ahora dejando aquella pose recta y relajándose un poco más, como si fuera un joven normal y corriente.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Sara Smith el Jue Sep 08, 2016 7:04 pm

Concentró su mirada en cada uno de los gestos que aquel chico desconocido realizaba viendo como pasó lentamente su lengua por sus labios entreabiertos. Recordó que instantes antes, sin haberse dado cuenta, había acabado con su helado de chocolate y si algo la definía era el ser patosa. Llevó la palma de su mano izquierda hacia sus boca disimuladamente pasando por ésta para quitar cualquier resto del dulce, posó su mano en su pierna, bajó la cabeza no encontrando ningún resto sobrante y dios las gracias a kami-sama. Levantó la vista al oír nuevamente la voz del chico. La chica realmente no sabía a que escena se refería pues estuvo inmersa en la lectura, no prestó atención alguna a lo que pasaba a su alrededor hasta que el desconocido decidió interactuar con ella.

Bajó su mirada hasta el pequeño libro que portaba entre sus manos, dobló la esquina inferior de la página en la que se había quedado y asintió sobre su comentario acerca de éste. - La verdad es que es un libro con el que cualquiera preferiría aislarse del exterior, no espero ser la única... - pronunció tímidamente. Cerró el tomo guardándolo en su mochila y se levantó del banco acomodando tanto como el macuto a su espalda y su cabello. Sus mejilla se tornaron de un color cálido al percatarse de la notable altura que los separaban, el chico le sacaba dos cabezas haciéndola sentir una enana a su lado. - Estamos en el centro del pueblo más o menos, no suelo andar demasiado por aquí... - al parecer acudiría al mismo lugar que ella y puede que alguna vez lo viera por aquellos lares, debería ser amable sino quería espantar al nuevo – Y-yo también acudo a la Academia Cross. - sonrió amablemente, al menos tenía algo en común con el nuevo que no fuese el hecho de respirar .
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Nathan Von Kleist el Jue Sep 08, 2016 9:04 pm

Meneó las manos en el interior de los bolsillos, dándose cuenta de que poseía aquella pequeña cajita portadora de las pastillas con las que saciaría su sed. Suerte, es lo primero que se le vino a la cabeza al joven, pues no recordaba que la había metido ahí el mismo día de su llegada a la academia. No prestó demasiada atención a la muchacha hasta que dejó de menear sus manos, sacándolas nuevamente al exterior, ahora sí, prestando toda su atención a la chica cuando esta le estaba hablando.-No es que odie la lectura, pero si te pierdes demasiado en los libros, perderás muchas de las cosas que ellos no te pueden dar. Como el precioso olor de este lugar- Aspiró el aroma de humanidad que emanaba de toda aquella plaza, dando otro recordatorio de que no había saciado su sed aún, y aunque no era demasiado fuerte, esta comenzaba a ser presente. Tampoco esperaba que su comentario se malinterpretara como si fuera un pervertido o algo peor, pues en la plaza había un par de restaurantes de los cuales ya comenzaban a salir el olor de las preparaciones de sus chef para la hora de la comida, entremezclada con el de las flores que adornaban aquella plaza.

Levanto una de sus manos hasta la altura de su cara, abriendo los dedos y pasando esta por su frente, retirando los largos mechones de su flequillo que caían por el puente de su nariz. Continuó levantándola hasta descubrir su frente de todo cabello, una acción con el fin de recolocar su estilo alborotado de pelo, si es que eso era posible.-Tampoco tenía la intención de hacer que os levantarais- Pronunció con un tono amable. Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro del joven cuando se percató de la diferencia de altura entre los dos, y aunque no era una burla contra la chica, no pudo esconderla.-Ya veo, el centro de el pueblo- Ahora sí intentó disimular aquella sonrisa con la escusa de mirar a todas direcciones, intentando grabar el lugar por si alguna vez tenía que volver a esa plaza. Justo cuando tenía intención de seguir hablando con aquella chica, un timbreo con el sonido del emperador de la película Stars Wars, sonó del interior de sus bolsillos. Normalmente solía poseer dos móviles para estas ocasiones. Chasqueo la lengua y su amable rostro se torno uno algo más oscuro.-Disculpa un momento.- Sacó el aparato y se giró dando la espalda a la chica, contestando a este en su idioma Natal. No dió demasiado tiempo a una charla, tan solo dos palabras antes de colgar y volver a girarse a la chica.-Disculpa, mi querido y problemático padre- Adorno el querido con un tono lo suficientemente irónico como para que se entendiera perfectamente.-Entonces ¿También vas a la academia? Menuda casualidad habernos encontrado- Poco a poco el joven puso otra vez aquella cara amable que solía usar para todo aquel que no fuera su padre. Incluso rió cerrando los ojos.-¿A que clase vas? Yo soy de la nocturna, quizás podamos saludarnos en los descansos y hablar un rato- Si bien era cierto que algo contento estaba, poder conocer a alguien más amable que el primero que le encontró, aquel prefecto tan serio, y aunque no fuera de esa manera, al menos esta no le estaba apuntando con una pistola en la cabeza.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Sara Smith el Jue Sep 08, 2016 10:46 pm

Con el total control de sus palabras sin vergüenza alguna se atrevió a soltar aquel comentario en defensa de la lectura - A mí la lectura me da  muchas cosas más que el mundo me puede propiciar, prefiero perderme en libros que  tener que aguantar mil y unos acontecimientos desagradables de este inmenso planeta. - dijo girando su cabeza hacia el pequeño jardín lleno de coloridas flores - Este mundo me ha dado y quitado muchas cosas, en los libros no pierdo nada, tan solo gano conocimientos y muchas otras cosas que me son muy importantes hoy en día. - pronunció tímidamente mientras recogía todo su cabello posicionándolo sobre su hombro izquierdo. Tenía que admitir que el comentario del chico mostraba la realidad en la que muchas veces ella había creído, pero como dijo anteriormente la lectura le había dado muchísimos valores que nadie nunca le podría haber enseñado. Había pasado por una infancia difícil cuyo tiempo se había refugiado tanto en la música como en los libros de fantasía, cada uno tenía una opción sobre aquel tema y sería nada adecuado debatir sobre él.

- ¡Oye... - su rostro cambió momentáneamente al escuchar las modestas palabras del chico pasando de uno bastante tímido y posiblemente serio a una dulce sonrisa - No soy tan vieja como para que uses esos modales. - dejó escapar una pequeña risilla mientras miraba como el chico colocaba su cabello que desde el punto de vista de la chica posiblemente lo haría mejor que ella. Una nace patosa y se queda patosa para toda la vida, por eso no se aventuraba en probar distintos peinados. Sí, puede que sonase un poco estúpido pero era así. Una melodía bastante conocida rompió el momento entre ambos, vio como el chico se giraba y hablaba en ¿alemán? No supo reconocer mejor el idioma pues el chico dejó de hablar para girarse de nuevo hacia ella. - Sí, también voy a esa academia. Formo parte de la clase diurna. - sonrió - Podríamos hablar en los descansos aunque soy una persona bastante reservada. Bueno, no quería decir eso... - hizo una mueca. Ella y su manía de hablar sin pensar. - Me gusta pasar mi tiempo libre en la biblioteca y en los alrededores de la academia, quizás puedas encontrarme por ahí. - le guiñó tímidamente el ojo derecho acompañado de una sonrisa.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Nathan Von Kleist el Vie Sep 09, 2016 12:14 am

El joven cerró los ojos al mismo tiempo que asentía escuchando y al mismo tiempo se sorprendió al notar el cambio de su voz anterior a lo que ahora decía.-Lo comprendo, perdón si ha sonado irrespetuoso por mi parte. Sólo quería decir, que incluso los escritores han tenido que experimentar muchas de las cosas que escriben para poder recrearlas en los libros.- Justo como ella, miró al jardín de flores. Comprendía perfectamente lo que ella decía, el sentimiento de que el mundo le había quitado muchas cosas, le era bastante conocido.Vaya, me entristece escuchar eso... a tu eda..- carraspeó y corrigió-Nuestra edad, no tendíamos más que ganar cosas. Pero bueno, todos al final perdemos algo, ya sea por accidentes, enfermedades, o guerras- con un poco más de pesar, pronunció lo último, recordando a todos esos que había considerado amigos, los que habían muerto en guerras, al fin y al cabo, las otras dos cosas eran casi impensables para los de su raza.

Alzó las cejas ahora prestando toda su atención a la muchacha. Tras su frase, no pudo evitar soltar una pequeña carcajada, pues bien era cierto que ella no aparentaba ser una vieja, pero claro, al final las costumbres de su educación le obligaban por defecto a comportarse como se supone que tenía que ser por su clase, o eso es lo que siempre le recordaba su padre.Perdona, tienes razón, culpa de mi padre y su educación... Alzó una ceja al escuchar que era de la clase diurna. Era cierto que ella no había detectado ningún olor característico que dijera que fuera otra cosa, pero por otro lado, tenía una pequeña esperanza de poder conocer a alguien en su propia clase. Otra vez no puedo evitar reír, esta vez por algo más inesperado, la sinceridad de aquella chica.Ya veo, también eres sincera y simpática, cualidades que ya no se encuentran muy a menudo.- No pudo evitar seguir hablando con alguna risa suelta, pues esas palabras de si misma le resultaron bastante más que graciosas.

Bueno, pues entonces se donde encontrarla... trarte perdón. Aunque verdaderamente me hubiera gustado conocer a alguien que no fuera tras las clases, tengo entendido que el horario de la clase nocturna y el acercamiento a la diurna es bastante extricto. En cierto modo era algo natural, juntar humanos con vampiros era una mezcla bastante explosiva y si lo acompañamos con las palabras de aquel prefecto, podría ser una relación algo complicada de cualquiera de las dos clases.-También si te interesa encontrarme a mi, mi nombre es Nathan Von Kleist, acabo de llegar de Alemania hace un día, no creo que más que Zero el prefecto y el señor Kuran Kaname me conozcan, pero igual eso te ayuda... sobre mis aficiones me gusta... me gusta...- Tuvo que buscar durante unos segundos entre todas las suyas, algo que no comprometiera su naturaleza.-Cocinar, pasear bajo la lluvia y las espadas.- eligió entre las más normales de todas o a menos las que le parecían menos raras para lo que tenía que ser un chico normal y corriente de su edad.
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Sara Smith el Vie Sep 09, 2016 12:52 am

- No importa. - rió tímidamente - Es agradable encontrar a personas con buenos modales, el respetar a otras personas y hacer un buen uso del lenguaje formar se está perdiendo. - Anteriormente había tenido un percance con cierta persona de la clase nocturna pero es imposible que eso volviera a ocurrir. Sus mejillas se tornaron a un rosa cálido cuando el chico la piropeó haciéndola bajar la cabeza y sonreír - No es tan difícil de encontrar a gente simpática y sincera. Por suerte el mundo está lleno de gente así, la cuestión es ponerte a buscar. - le sonrió. El chico estaba en lo cierto acerca de las restricciones que ambos grupos de clases tenían. ¿Por qué se habían establecido aquellas normas? Ni ella misma lo sabía, y no era plan de contar cosas de las que no se tiene ningún conocimiento. - En la institución se siguen una serie de normas impuestas por el director. Como bien has dicho el paso de la clase diurna a la nocturna y viceversa es bastante estricto. Me temo que tendrás que aguantar los gritos de todas las adolescentes en tu camino a clase. Voy a ser sincera, muchas chicas y chicos mueren por los huesos de los estudiantes de la clase nocturna. - lo miró - Perdón de antemano por el mal comportamiento de mis compañeros.

Escuchó con atención los datos que el joven le propició repitiendo su nombre un par de veces en su memoria para no olvidarlo y sonrió ante la declaración de sus aficiones. - Pasear bajo la lluvia es algo que a casi todo el mundo le gusta, es una sensación agradable. El olor a humedad, la brisa fresca... - cerró los ojos por un instante para recordar lo que esa acción le traía - Es algo bastante ¿guay? No suelo salir de la academia cuando llueve principalmente pero algún día puedo dejar los libros a un lado y acompañarte en tu salida. - Acomodó la mochila a su espalda y miró al chico - Así que Nathan... Yo soy Sara, encantada. - esbozó una sonrisa antes de girarse - Me temo que he de volver pronto a la academia, ¿necesitas ayuda pata volver o puedes apañártelas sólo?
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Re: Plaza del pueblo

Mensaje por Nathan Von Kleist el Vie Sep 09, 2016 1:42 am

-Bueno, de donde yo vengo, siempre es así. Gente con buenos modales, acciones muy protocolarios y ese tipo de tonterías... pero no me malinterpretes, no es que me desagrade, solo es que.. realmente no lo hacen de verdad, es simplemente por un respeto a un figura de categoría mayor... no se si me entiendes. Así que para mi, si es bastante difícil encontrar algo real.- Y al final todo lo que decía para él era completamente cierto. Tanto por sus títulos familiares o en su trabajo, siempre era igual, más de una vez había sentido las ganas de mandar a un superior a cierto sitio, pero por obligación tenía que respetar algo que para él no era real. Agitó la cabeza y suspiró, intentando tirar todos esos recuerdos que durante años le han causado más de una mala noche.Sí, es natural esas normas... aunque el director está siendo algo atrevido con su empresa- Musitó las palabras finales como para quitarle importancia al asunto.

Arqueó las dos cejas y giró la cabeza en gesto interrogativo, no entendía demasiado bien lo que trataba de explicarle la chica acerca de las compañeras y compañero des la clase diurnaNo entiendo, ¿A qué te refieres con eso? ¿Se mueren por ellos solo por ser de la clase nocturna?- Siempre ha sido un muchacho paciente, pero evidentemente todo tiene un límite y si algo odiaba mucho, es que le molestaran continuamente con gritos, ya lo aguantaba en el ejército por obligación, pero aquí, con humanos, no sabía que tipo de situaciones podrían darse según lo que hicieran sus compañeros no vampiros.

Bueno formularé mejor mi respuesta. Me encanta caminar bajo tormentas de lluvia y truenos, el sonido de estos me relaja. Claro, puedes venirte cuando quieras, también con tus libros, siempre podemos cubrirnos con paraguas para evitar que se mojen.- Asintió el joven a la última pregunta, pues la verdad, que aunque seguramente pudiera llegar a la academia el solo, quizás tardaría más en hacerlo que con alguien que ya conociera los alrededores. Indicó con la mano que podían comenzar a andar, dejando paso a ella primero, inclinando su cuerpo hacia delanteLas damas primero- Alzó su vista en aquella posición y la miro a los ojos con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios. Tras esa acción se irguió para tomar paso tras ella.
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